Retiro PNUD RD 2026: poniendo a las personas colaboradoras al centro

Se desarrollo el retiro en tres tiempos con actividades diversas

17 de Abril de 2026

Más allá de los indicadores, los marcos lógicos y las metas de desarrollo, existe un motor invisible que hace que todo suceda: las personas. Con esta premisa, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en República Dominicana celebró su retiro de personal 2026, una experiencia profundamente humana de gratitud y reconexión.

Este año quisimos innovar en el formato del retiro, estructurándolo a tres tiempos complementarios, concebidos no solo como actividades de integración, sino como una experiencia integral de alineación estratégica, cohesión interna y conexión con aliados estratégicos. 

Aquí no se habló de expedientes, sino de historias; no se midieron alcances, sino propósitos compartidos.

El programa se construyó sobre tres pilares diseñados para abordar desafíos identificados mediante encuestas internas: el reconocimiento y la gratitud, el propósito programático y, de manera prioritaria, el bienestar emocional/mental. 

Esta estructura se construyó fruto del trabajo conjunto del propio personal a través de recursos humanos, monitoreo y evaluación, el equipo de bienestar, inclusión, sector privado, comunicaciones, entre otros, esto permitió que cada actividad tuviera un sentido profundo y estratégico:

Actividad I: Ruta de Inicio 2026

Iniciamos el 5 de febrero con la caminata “Ruta de Inicio 2026” en el Parque Mirador Sur. A través de dinámicas colaborativas, recorrimos simbólicamente la historia de nuestra oficina en un “viaje a través del tiempo”, donde repasamos la historia de la oficina desde el colega con mayor trayectoria hasta el más reciente ingreso. Fue un espacio profundamente humano, donde compartimos aprendizajes, retos superados y la evolución de nuestra presencia en el país.

La jornada inició bajo el sol suave de la tarde en el parque Mirador Sur. Lejos de los escritorios, el equipo se dividió en parejas. La consigna era simple pero poderosa: caminar y reflexionar sobre una pregunta profunda.

En ese trayecto, los títulos y cargos se desvanecieron. Solo quedaron dos personas conversando, escuchándose y redescubriendo el valor de su labor. Al final, en un gran círculo bajo los árboles, los testimonios de quienes llevan décadas en la organización se entrelazaron con las expectativas de los más nuevos, tejiendo una red de cohesión que solo se logra cuando nos permitimos ser vulnerables y auténticos.

A partir de las reflexiones compartidas por el equipo tras la caminata en el Mirador Sur, se percibe un profundo sentimiento de renovación y conexión humana que trascendió lo profesional. 

Los colegas coincidieron en que el espacio permitió "bajar las revoluciones" y conectar desde la vulnerabilidad, destacando que fue una oportunidad invaluable para "escucharnos más allá de los correos y las metas".

Para muchos, caminar en pareja facilitó conversaciones que en la oficina no ocurren, permitiendo descubrir que, a pesar de las distintas áreas, todos comparten el mismo motor. 

Entre los testimonios más emotivos, resaltaron frases como "recordé por qué elegí trabajar en el desarrollo" y la importancia de "ver el rostro humano de mis compañeros", subrayando que este ejercicio de reflexión y escucha mutua fue el cimiento necesario para fortalecer la confianza.

Actividad II: Desarrollo=Acción 

Para entender el "porqué" de cada correo enviado y cada reunión sostenida, el equipo salió a testificar el cambio. Por ello, posteriormente, del 10 al 13 de febrero, desarrollamos una experiencia de team building basada en visitas a contrapartes estratégicas.

Estos encuentros nos permitieron conocer de primera mano sus iniciativas en inclusión de personas con discapacidad, igualdad de género, impacto social y sostenibilidad ambiental, reforzando nuestra convicción de que el trabajo articulado multiplica resultados y fortalece el ecosistema de desarrollo. 

  • Claro Dominicana: Donde conocimos sus "Prácticas Prometedoras" y el impacto del Sello de Genero.
  • Banreserva: Instituciones donde el trabajo conjunto con el PNUD —a través de iniciativas como la Red Portalento, está derribando barreras promoviendo la inclusión de personas con discapacidad.
  • APAP y ACAP: donde observamos la sostenibilidad e inclusión en acción. 

Los testimonios recogidos tras estos encuentros fueron profundamente emotivos; para muchos, este espacio representó una pausa necesaria para salir del piloto automático de la gestión administrativa y reencontrarse con el propósito, y poder ver el impacto real y el poder transformador de las alianzas estratégicas.

 

Actividad III: Cuidar a quienes Cuidan: Bienestar y Futuro

El momento culminante tuvo lugar el 3 de marzo durante nuestra jornada central de retiro, concebida en cuatro bloques temáticos: alineación estratégica, cultura y colaboración, resiliencia y trabajo con propósito, y cierre con proyección.

Esta tercera etapa combinó la reflexión interna con el reconocimiento externo. Un momento cumbre y sumamente inspirador fue recibir la retroalimentación de Carolina Mejía, alcaldesa del Distrito Nacional. Su mensaje de gratitud hacia todo el equipo del PNUD por el apoyo y la cooperación técnica brindada fue un bálsamo de motivación. 

Escuchar de una contraparte de tal relevancia que el esfuerzo de cada uno es vital para el desarrollo de la ciudad, elevó el sentido de propósito de todos los presentes.

"Desde Santo Domingo, nosotros valoramos muchísimo la alianza que hemos construido con el PNUD. Ha sido una relación de confianza, de visión compartida y de compromiso con el desarrollo sostenible de la República Dominicana".
Carolina Mejia, Alcaldesa del Distrito Nacional

 

Asimismo, contamos con las palabras de María del Carmen Sacasa - Deputy Regional director, quien ofreció un mensaje de inspiración y extendió un especial reconocimiento a todo el personal. 

A la par de este reconocimiento, la agenda incluyó momentos diseñados para profundizar en nuestra conexión como equipo:

  • Liderazgo sin palabras: A través de la dinámica "La Fila de los Cumpleaños", el equipo experimentó cómo la cooperación y la creatividad florecen bajo retos compartidos, descubriendo que cada integrante es una pieza vital del rompecabezas que forma la oficina.
  • La Escalera del Bienestar: Dedicamos un espacio central al desarrollo emocional. Junto a la Asociación de Peronal, identificamos herramientas de salud mental y autocuidado, permitiendo que cada colaborador reflexionara sobre su propia "escalera" hacia el equilibrio entre la vida personal y laboral.
  • Alineación de Propósitos: A través de la mano de expertos se trabajó en cómo mejorar la comunicación y entender mejor a nuestros compañeros, asegurando que el crecimiento profesional de cada persona coexista, fortalezca nuestra cultura organizacional y se alinie  con los objetivos globales de la organización para que el impacto sea duradero.

Asimismo, aprovechamos el espacio para interactuar directamente con beneficiarios de nuestros proyectos en el territorio. En esta ocasión, contamos con la participación de la Asociación Las Productivas, un grupo de mujeres rurales que se ha convertido en un referente de empoderamiento económico. Durante el encuentro, compartieron sus historias de resiliencia y superación, destacando cómo han transformado su realidad a través del procesamiento técnico del cacao. Además, presentaron con orgullo la diversidad de su catálogo, que incluye desde chocolate artesanal hasta otros derivados innovadores, demostrando la alta calidad y el potencial competitivo de sus productos.

Por otro lado, el evento contó con un espacio de reflexión profunda mediante la realización de un panel sobre discapacidad e inclusión. Este intercambio no solo sirvió de inspiración para los asistentes, sino que aportó perspectivas clave para fortalecer y humanizar las estrategias de inclusión que desarrollamos en cada una de nuestras iniciativas.

Ambiente: El Sonido de la Identidad

Durante todo el proceso, la música fue el hilo conductor. Cada integrante de la oficina sumó su esencia a un playlist colaborativo, una banda sonora diversa que reflejaba la personalidad de todo el equipo.

Y como no hay celebración dominicana sin alegría compartida, el retiro culminó en una gran Fiesta Dominicana. Entre ritmos locales y sonrisas, celebramos no solo lo que hacemos, sino quiénes somos.

Fueron unas jornadas cargadas de emoción y conciencia. Se generaron conversaciones honestas sobre resiliencia, bienestar, colaboración efectiva y adaptación a los cambios. El equipo participó con apertura, sensibilidad y un evidente compromiso con seguir fortaleciendo nuestra cultura organizacional y nuestro impacto en el país.

 En conjunto, esta experiencia evidenció el esfuerzo colectivo de la oficina por innovar, fortalecer vínculos internos y externos, y renovar energías para servir mejor a la República Dominicana. Nos sentimos profundamente orgullosos del compromiso demostrado por cada integrante del equipo y del ambiente de entusiasmo, cohesión y convicción que logramos construir.

Este retiro no fue solo un paréntesis en la agenda; fue un recordatorio de que, en el PNUD, el desarrollo comienza casa adentro, valorando cada mano que trabaja para construir un país más justo y resiliente, donde nadie se quede atrás.