Medidas de mitigación, principal herramienta para disminuir efectos de la pandemia sobre la salud en México

Estudio ofrece una mirada a sus posibles afectaciones en el corto y mediano plazo, como consecuencia de la pandemia de la COVID-19.

9 de Julio de 2020

Ciudad de México, a 9 de julio de 2020.- El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en México presentó el estudio “Desafíos de desarrollo ante la COVID-19 en México. Panorama desde la perspectiva de la salud” que, con base en una caracterización de las capacidades en materia de infraestructura y recursos humanos del sector de salud público en México, ofrece una mirada a sus posibles afectaciones en el corto y mediano plazo, como consecuencia de la pandemia de la COVID-19.

En la presentación virtual del estudio participaron los investigadores Araceli Fernández y Ricardo Vernon de Investigación en Salud y Demografía (INSAD); Juan Pablo Gutiérrez de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); y, por parte del PNUD en México, Cynthia Martínez, Coordinadora del proyecto de Implementación de Agenda 2030 en el ámbito subnacional y Annabelle Sulmont, Coordinadora del Proyecto Iniciativas Gerenciales.

Para hacer frente al inédito contexto de incertidumbre y de aumento de casos en el país, el estudio incorporó diversos escenarios epidemiológicos que permitieran considerar, por un lado, el carácter estacional o no del virus y, por el otro, la efectividad de la respuesta institucional.

Ahora, las y los investigadores involucrados en el estudio han podido valerse del desarrollo observado de la epidemia en el país para ahondar en las implicaciones de los escenarios relevantes, subrayando que en tanto no se cuente con un tratamiento farmacológico, las medidas de mitigación son la principal herramienta para disminuir los efectos de la pandemia sobre la salud.

Con una pandemia aún activa en el país, las recomendaciones de mitigación para el corto plazo siguen siendo muy relevantes. Por ejemplo, se subrayó la importancia de asegurar el acceso a servicios de salud de calidad para los sectores vulnerables de la población, pues sus condiciones de vida en muchas ocasiones les reducen la capacidad de acatar cabalmente las medidas de distanciamiento físico o la capacidad económica para adquirir insumos de protección personal y  de higiene.

En el mediano plazo, el estudio menciona la necesidad de pensar a largo plazo un modelo de atención a la salud, atender las causas subyacentes de las enfermedades crónico-degenerativas y fortalecer los servicios de atención psicológica, dadas las secuelas sociales que dejará el virus.

Por otro lado, insta a diseñar e implementar una ley de producción en defensa del país, que obligue a los fabricantes a dirigir la producción para cubrir prioritariamente las necesidades nacionales y, si fuera necesario, a reconvertir sus líneas de producción para fabricar los insumos y los equipos necesarios para este fin.

Con este estudio, además de buscar contribuir a las estrategias institucionales de mitigación y respuesta ante la pandemia, reiteramos al Estado Mexicano que, desde el PNUD, somos un socio comprometido para acompañar el impulso de acciones que contribuyan a garantizar el ejercicio del derecho a la salud de las personas, sin dejar a nadie atrás.